El manejo de las finanzas afecta la armonía familiar

La armonía familiar se basa en la calidad de vida, en el amor y el respeto por la persona y por el espacio de todos y cada uno de sus miembros, así como en el dialogo, los acuerdos y la responsabilidad en el manejo de todos los asuntos propios de la familia como son los gastos de sostenimiento del hogar, la educación de los hijos, las inversiones y demás decisiones de compra que puedan incidir en la situación económica familiar.

El ser humano por naturaleza además de las necesidades de subsistencia como alimento, vestido, vivienda, entretenimiento, etc., y de seguridad como salud, educación, trabajo, estabilidad económica, entre otras, tiene necesidades de orden social como afecto, aceptación y pertenencia a grupos sociales que le proporcionen identidad y reafirmación personal; y de orden psicológico como reconocimiento, respeto, atención, status y prestigio. La necesidad de los satisfactores sociales o psicológicos sobreviene cuando se han cubierto razonablemente las de subsistencia y seguridad, incluso inmerso en los mismos bienes y servicios con que se satisfacen estos últimos.

La necesidad de estatus y de aceptación en determinados grupos sociales, generalmente lleva a las personas a adoptar estilos de vida que demandan gastos suntuarios excesivos, ya sea en la moda vistiendo marcas exclusivas, la afiliación a clubes sociales exclusivos,  la compra de vehículos o celulares de alta gama, vivienda en determinados estratos sociales, etc., por encima de las posibilidades financieras reales, obligándose a comprometer parte de los ingresos futuros mediante el endeudamiento, colocando en consecuencia sus finanzas  en situación deficitaria.

La situación económica deficitaria se manifiesta siempre en la escasez crónica de dinero –iliquidez–, inducida no tanto por bajos ingresos, como por un manejo inadecuado de las finanzas personales. La compra de cosas que se hacen por el deseo de satisfacción inmediata, más que porque realmente se necesiten, aunadas a la gran facilidad de crédito promovida por el sector financiero, incentivan a gastar más dinero del que se dispone en el momento, recurriendo al crédito.

El endeudamiento crónico o permanente por consumo, es uno de los principales factores limitantes en el anhelo de una persona de lograr estabilidad económica y libertad financiera como base para hacerse económicamente rico, debido a que inhibe o anula la capacidad de ahorro y capitalización –formación de patrimonio–. Otros factores limitantes igualmente importantes que el manejo del gasto, son el bajo aprovechamiento del tiempo laboral y de la capacidad de trabajo individual –productividad–, así como de los recursos materiales de que disponemos para producir los bienes o servicios que nos generan los ingresos.

La baja productividad en el uso del tiempo y de la capacidad de trabajo inciden directamente en el nivel de ingresos y este aunado a un manejo no planificado del dinero, impiden alcanzar la calidad de vida y el nivel de riqueza deseables.

Los niveles de ingresos insuficientes o de gastos excesivos  obligan a decisiones como sacrificar aspectos tan importantes para la calidad de vida como lo es por ejemplo la formación, especialización o actualización profesional que permitiría acceder a mayores ingresos dejando en consecuencia inmersa a la persona en un círculo vicioso, en el cual no se puede acceder a una mejor formación profesional debido a ingresos insuficientes y tampoco puede obtener mayores ingresos debido a la falta de una mejor formación. Esta situación aboca a revisar de manera concienzuda y objetiva el uso que le estamos dando actualmente al tiempo y al dinero y a emprender en efecto, acciones que permitan optimizar las oportunidades de generación de ingresos y un manejo más eficiente del gasto; en otras palabras a una mejor gestión de las finanzas personales.

Paradójicamente, la solución a una situación económica deficitaria no está en ganar más dinero, por cuanto es un hecho que debido a la marcada propensión al consumo, innata en el ser humano, por regla general a mayores ingresos siempre se incurre en mayores gastos. La solución real está en dos acciones prioritarias: la primera, identificar los factores causantes de la situación económica deficitaria para aplicar los correctivos que se requieran, y la segunda, superar la situación de endeudamiento de modo que se recupere el nivel de ingresos real venido a menos por efecto de los intereses que se pagan sobre la deuda.

En conclusión, conocer y aplicar los principios básicos de las finanzas personales para una administración eficiente del dinero y corregir hábitos de compra y consumo y adicionalmente conocer las realidades y mitos sobre el dinero y la riqueza que suelen convertirse en limitantes psicológicas personales para la formación de patrimonio, son tres estrategias fundamentales para lograr libertad financiera e independencia y estabilidad económica, inherentes a la calidad de vida y a la armonía familiar.

 

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