Ser rico es una aspiración natural al alcance de todos…

 

La marcada desigualdad social generalizada en todo el mundo, viene dada por la inequidad en la distribución del ingreso y consecuentemente por la disparidad en las posibilidades de acceder a oportunidades para generar riqueza.

Estas desigualdades son causadas, más acá de las condiciones socioeconómicas estructurales del entorno, por la forma como utilizamos el dinero, nuestro tiempo, nuestra capacidad de trabajo y los recursos naturales y tecnológicos de que disponemos para producir los bienes o servicios por los cuales recibimos un pago.

Revertir tal situación requiere de nosotros, un cambio de mentalidad, actitud y hábitos de comportamiento en algunos roles de nuestra vida, a partir de la identificación de factores causales internos o personales y del reconocimiento de los factores externos inducidos por el entorno económico y sociocultural en el que crecimos y nos desenvolvemos actualmente. Es necesario superar nuestras debilidades y reafirmar nuestras fortalezas en cuanto a los factores internos o personales, e identificar y aprovechar las oportunidades que nos pueda ofrecer el entorno sociocultural y económico buscando minimizar los riesgos de fracaso y las amenazas provenientes del mismo, en cuanto a factores externos.

En cuanto a los factores internos o personales se pueden identificar dos condicionantes y dos limitantes, afortunadamente susceptibles de superar mediante un plan de acción con metas a corto, mediano y largo plazo, haciendo uso de fuerza de voluntad y disciplina.

Un factor condicionante interno o personal lo constituye nuestra formación para la vida. En efecto, la forma como desde la infancia se nos presenta el futuro mediante expresiones coartantes repetitivas que terminan formando parte de nuestra personalidad, preestablecen límites a la capacidad natural de todo ser humano de alcanzar grandes metas; de ser alguien exitoso en lo que quiera emprender. La incapacidad del individuo así formado para reaccionar ante tales premoniciones, lo lleva al conformismo, a la aceptación de las condiciones que el medio le impone por su propia incapacidad de reacción y a la resignación a trabajar en lo que esté a su alcance para subsistir. No busca oportunidades porque asume que no las hay, o que son para los privilegiados o simplemente porque cree que no puede acceder a ellas.

El otro factor condicionante interno, es la asunción de roles sociales como la unión conyugal o el convertirse en papá o mamá en etapas de la vida que no corresponden con el proceso de maduración integral requerido, truncando sus posibilidades de formación profesional y avocándose en consecuencia a trabajar en lo que esté al nivel de sus actuales posibilidades laborales para cumplir con las obligaciones propias de estos roles prematuramente asumidos. Los niveles de ingresos a los que puede acceder y la asignación de buena parte de su tiempo a roles diferentes al de la formación profesional, le impiden continuar con esta, privándolo de la posibilidad de acceder a mejores niveles de ingresos y en consecuencia a mejores niveles de calidad de vida.

Un primer factor limitante interno lo constituye el objetivo de la formación profesional que acometemos como por ejemplo, cursar determinada carrera con el fin de lograr un buen empleo en una gran Compañía. El problema radica en que no hay un número suficiente de empresas demandando fuerza laboral calificada; dicho de otro modo, hay demasiada oferta de profesionales de distintas disciplinas buscando puestos de trabajo, debido a que todos estudiamos para conseguir un buen empleo. Esta situación avoca a los nuevos profesionales a subemplearse en trabajos por debajo de su nivel de formación, desempañando funciones propias de un Técnico en el mejor de los casos, en detrimento de sus aspiraciones económicas y el nivel de calidad de vida anhelado. En este punto se requiere cambiar o reorientar el objetivo de la formación profesional hacia el emprendimiento. Esta nueva mentalidad conllevaría a la creación de nuevas empresas que estarían dispuestas a vincular fuerza laboral calificada emprendedora – intrapreneuring– para asegurarse ventajas competitivas en aras de su propio crecimiento y desarrollo y le permitiría a los profesionales así formados, la oportunidad de realizarse profesionalmente, elevar su nivel de ingresos y seguramente proporcionarse la calidad de vida que anhela.

El otro factor limitante generalizado, es el manejo y uso emocional que hacemos del dinero y del tiempo de que podemos disponer en nuestra vida. Por defecto en nuestro proceso de formación no recibimos educación administrativa formal; así que seguimos patrones de comportamiento de referentes próximos como nuestros padres y el círculo familiar, con base en los cuales desarrollamos hábitos de consumo y compras que en muchos casos nos llevan a un estado de endeudamiento crónico a través de la tarjeta de crédito, la libranza, préstamos bancarios rotativos y demás formas de crédito, que hace que el nivel de ingresos real disminuya significativamente por efecto del costo financiero de la deuda (intereses, seguros, cuotas de manejo, etc.) haciendo que nuestras finanzas lleguen a condiciones críticas, afectando la calidad de vida por causa de la preocupación y ansiedad que esta situación genera.

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